Evaluar en la era del aprendizaje


La evolución en las organizaciones debe ser un proceso más que un suceso.
Si el aprendizaje debe ser permanente, ¿la evaluación debe ser continua?
¿Cómo aprendemos en la era del conocimiento y la colaboración? ¿Cómo evaluamos nuestros aprendizajes?
¿Cómo nos evaluará nuestra organización?
¿Qué acreditarán las instituciones educativas y las escuelas de negocio?
¿Qué competencias deberemos acreditar?
¿Sabemos desaprender?
Los procesos de evaluación, fruto de su identificación con
procesos similares en la escuela, se consideran a menudo un fin en sí mismos, como la finalidad del proceso de aprendizaje, su objetivo. No se entienden los procesos de evaluación de la transferencia del aprendizaje como una forma de reflexión sobre los procesos de cambio y mejora continua, de búsqueda de errores y vías de mejora.