El diseño pensado para la audiencia


¿Quién no ha visto presentaciones con slides saturadas de texto? ¿Quién no se aburre en esas presentaciones?
Uno de los errores más comunes que puedes cometer es dar más protagonismo al slide que al ponente. Cuanto más texto incluyas en la diapositiva, más prescindible es el ponente. Mira el ejemplo a continuación:
¿Qué aporta el discurso del ponente?
Con un slide así el ponente se limitará a leer lo que ya aparece en pantalla: previsible, monótono y un insulto para la audiencia. Si el ponente se limita a leer lo que aparece en pantalla ¿por qué no manda la presentación a la audiencia y evita que pierdan su valioso tiempo?
Aunque parezca increíble, cada día vemos cientos de presentaciones arruinadas por éste, y otros muchos errores.
Tenemos que diseñar de manera impactante el mensaje principal del slide, para luego ampliar y profundizar con nuestra charla. Así conseguimos realzar al ponente y nunca sustituirlo.